¿Fin de régimen en Venezuela?

La “biblia” de golpismo se llama “Coup d’Etat. A Practical Handbook” y fue escrito por Edward N. Luttwak en 1968 (“Golpe de Estado – un manual práctico”). Viene con un Apéndice A llamado “La economía de la represión” en lo cual el autor escribe (mi traducción): “Una vez ejecutado el golpe y establecido nuestro control sobre la burocracia y las fuerzas armadas, nuestra sobrevivencia a largo plaza dependerá en gran medida de nuestro manejo del problema de desarrollo económico. Desarrollo económico generalmente se considera algo bueno y casi todos quieren más de ello, pero para nosotros -el recién establecido gobierno de país X- la búsqueda del desarrollo económico será indeseable, ya que va en contra de nuestro objetivo principal: la estabilidad política.” ¿Como es eso? Para crear desarrollo se necesita invertir recursos, y eso baja el nivel de vida en el presente. Cuando el pueblo se pone descontento un régimen ilegítimo está en riesgo de caer, y solo puede sostenerse con su aparato de seguridad y propaganda, dice Luttwak.

Lo que hizo Chávez en Venezuela fue terminar con las inversiones y regalar dinero al pueblo en “misiones”. Eso rescató su régimen a corto plazo. A largo plazo obviamente era insostenible, pero el golpista militar de 1992 tuvo la suerte de morir antes, y dejó el problema en manos del colombiano Nicolás Maduro, quien usurpó el poder en Venezuela después de la muerte de Chávez en diciembre del 2012, falsificando su firma por 3 meses antes de llamar a elecciones, las cuales robó el 14 de abril del 2013. O sea, es totalmente ilegítimo como presidente. Su ilegitimidad se suma al problema económico. Solo puede sostenerse con represión y propaganda. Según Luttwak, la propaganda se refiere a toda la información y entretenimiento dirigido a distraer de las problemas; justificar los sacrificios; y convencer al pueblo que el liderazgo actual es el mejor posible. La represión se refiere a todo lo dirigido a reprimir actividades políticas con espionaje, infiltración y encarcelamiento; intimidación de las masas con el uso de fuerza; y evitar la circulación de información opuesta, con control de los medios, e impidiendo la discusión pública.

Hasta recientemente la propaganda del régimen venezolano ha sido muy profesional, pero desde unas semanas estamos viendo producciones patéticas, y estrategias totalmente absurdas. Se trata de la respuesta del régimen a las sanciones introducidas por presidente Obama en los EEUU contra funcionarios corruptos del régimen venezolano. Las reacciones del régimen han sido tan absurdas que solo aumenta el rechazo en la población, y sus producciones de propaganda han sido tan ridículas y patéticas que queda claro para todos que ya no disponen de personal profesional ni para eso. Como la represión y la propaganda son las partes claves del régimen para su sobrevivencia, la mala calidad en la propaganda ahora me indica que este régimen ya no cuenta ni con los recursos para defender su control del poder. Por eso yo no creo que este régimen va a durar mucho.